Ya vienen los Reyes…
Ha sido bonito sentir de nuevo la emoción de “¡¡que han llegado los Reyes!!”, una emoción que se pierde en el momento de que te presentan personalmente a sus majestades, pero gracias a mi hermano xiketito he vivido por unos momentos la ilusión de ser niño. El verle nerviosito con sus juguetes, gritando y correteando sin saber dónde acudir, con qué jugar, qué estrenar, con qué hacerse el primer chichón del día (se ha caído de su moto nueva y se a hecho un moratón en la cara), me hace sentir como cuando tenía 8 añitos.
Ilusión que desaparece rápidamente, como todos los momentos de felicidad en la vida del ser humano, cuando descubres una realidad muy distinta a la que te muestra la empatía causada por un niño pequeño.
Mis reyes llegaron adelantados y no me quejo para nada, LG Viewty, reloj de pulsera Lotus, sillón de escritorio con masaje, dinero, kit de baño de Massimo Dutti… pero realmente no tengo lo que quiero y me siento vacío.
No quiero nada material, ni regalos, ni dinero ni nada que se pueda gastar y volver a comprar… nada que se rompa, nada que se erosione con el tiempo y haya que reparar… sólo tu corazón.
PD: Es cursi, lo se, pero me a salio y al que no le guste que no lo lea xD.


pero bueno! ya tengo a alguien a quien postear! jeje
mañana nos vemos! un abrazo!
y ya leere mas despacio tu blogger!