Un capricho más: Nokia 5800 Xpress Music

Como ya dije en el post sobre la PlayStation3, soy una persona un tanto impulsiva en cuanto a compras, aunque esta vez me he contenido un poco (muy poco).
Tengo un LG Viewty desde que se pusieron de moda los teléfonos táctiles. Bonito, funcional y sencillo, pero el hecho de haber cambiado de un S60 (Nokia 6600) a un terminal con un sistema operativo conocido únicamente en su casa (LG) me dejó un amargo sabor de boca. Por ello, en cuanto tuve conocimiento del lanzamiento final del primer Nokia con pantalla táctil me prometí comprarlo.
Cuando se anunció de forma masiva el nuevo 5800 Xpress Music se dijo que costaría 279€ sin subvenciones de las compañías telefónicas, es decir, libre. Me pareció estupendo porque en cuanto se hiciera popular las operadoras lo ofrecerían tirado y a los pocos meses tendría un precio libre aceptable para mí. El problema en España llegó al comercializarse junto con el programa Comes With Music, que sumaba al paquete del móvil unos 100€ de compra en la Music Store de Nokia (la cual sólo puedes acceder desde Internet Explorer o desde la aplicación del terminal), elevando el precio hasta los 439€ (los 60€ restantes supongo que serán impuestos).
Por mucho que me gustara el teléfono no iba a gastarme un dineral que suponía más de mi sueldo. Así que esperé a que se confirmaran ciertos rumores que anunciaban que a partir de enero el precio bajaría por la poca aceptación que tenía Comes With Music. Efectivamente en dicho mes el precio bajó 100 pavos y acepté comprarlo.
Al intentar la compra por la tienda OnLine del fabricante tuve repetidos problemas… en ningún lado es especifica que no se pueda usar una tarjeta de débito para realizar el pedido, pero te lo rechazaban al usarla. Tras tres transacciones fallidas y mi cuenta casi en números rojos por todo el dinero retenido, Nokia me envía un correo que me compensa con un descuento del 20% en mi próxima compra. Al enterarme del problema con las tarjetas de débito use una de crédito junto con el código promocional de descuento y el móvil me salió finalmente por 270€ libre. Si, es mucho dinero por un móvil, pero soy tan geek que lo acepté de buena gana.
Cuando lo recibí en casa al par de semanas me sentía de nuevo como un niño estrenando juguete. Y mayúscula fue mi sorpresa cuando dentro de la caja venía el vale de 100€ en la Music Store, supuestamente no debía ser así, ya que habían bajado el precio por la supresión de dicho vale, así que 100 pavos gratis en música por mi cara bonita.
Al poco tiempo mi mejor amiga se compró el mismo teléfono subvencionado con Vodafone y desde entonces sólo escucho quejas de él: “qué lento”, “se cuelga”, “se reinicia solo”… Pero el mio funciona suave como la seda, y eso que le meto toda clase de aplicaciones para probarlas, hasta el punto que se ha convertido en mi ordenador portátil (mientras que el portátil de verdad ahora es sobremesa). La diferencia con mi amiga es que ella se baja aplicaciones S60 crackeadas o de dudosa procedencia, lo cual está visto y comprobado que no es una buena idea.
El gran repertorio de aplicaciones s60v3 compatibles existentes, la masiva proliferación de juegos y programas s60v5, la conectividad 3.5G que me ofrece Simyo, el WiFi, la enorme calidad de sonido y vídeo DivX, el A-GPS y esa cómoda pantalla táctil han hecho que apalanque el ordenador en casa y ahora me conecte desde el móvil donde quiera que esté. Twitter, Tuenti, Facebook, Gmail, Google Reader, Google Maps y otros enganches 2.0 están ahora siempre conmigo en movilidad.
Su punto flojo es aquel que denuncia Oscar J. Baeza siempre que habla de los móviles Nokia, su escasa autonomía. No hay día que no deba recargar el teléfono una vez. Quizá si no le diera un uso tan intensivo me duraría dos o tres días, pero es un móvil diseñado para darle caña por lo que no estaría de más una mejora de eficiencia o una mayor batería.
En general estoy realmente satisfecho con el teléfono ya que tiene prácticamente todo lo que yo deseo en un “todo en uno”, pantalla táctil, GPS, WiFi, buena música y vídeo. Para ser el terminal “de prueba” de la marca en el mundo táctil no está nada mal y yo espero que me dure otros 6 años como mi viejo 6600.
PD: No es el iPhone killer (ni el N97 tampoco), lo siento mucho pero ese mérito se lo lleva Android.

