Mi último capricho: PlayStation 3

Por todo dios es conocida mi pequeña semi-adicción los videojuegos, en particular la saga de Los Sims y la de Grand Theft Auto. Respecto a ésta última, llevaba mucho tiempo deseando que saliera la última entrega, “GTA IV”, aunque sabía de sobra que primero llegaría al mercado la versión para consolas de última generación y un año más tarde para PC.
El problema llegó un día que quedé con uno de mis mejores amigos, Txema, para dar una de nuestras vueltas reglamentarias por el centro de Sevilla tras una “jornada estudiantil” (muy entrecomillado eso de estudiantil). Nuestra parada obligatoria siempre ha sido la FNAC, tienda que recorremos de una punta a la otra de sus distintas plantas. En la de videojuegos, obviamente estaba colocada una tremenda Xbox 360 con el susodicho Grand Theft Auto, con unos cuantos niñatillos alrededor. Conseguí no ceder a la tentación de esperar cola para disfrutar de él.
Tras nuestra vuelta de reconocimiento a la FNAC y El Corte Inglés buscando unos auriculares nuevos para mi teléfono móvil, los cuales no compré ya que cualquiera de calidad medianamente decente costaba más de 30 pavos, paramos a almorzar en el Burguer King. Menú Big King y Long Chicken por favor. Txema debía volver pocas horas después para acudir a una entrevista de trabajo en nuestra amada FNAC y me sugirió que me fuera a su casa las horas restantes para luego acompañarlo y después tomar algo. Una charla retroconvictiva y una generosa oferta de “después te llevo a casa en coche” consiguieron hacer que pasara la tarde en el cuartel general de mi blogger ídolo.
Al llegar, lo primero fue ver la magnífica vista que tiene la ventana de su habitación y su buena pantalla TFT colocada estratégicamente sobre su cama, ideal para jugar o ver TV durante horas con la mayor comodidad posible. Encendió su Xbox 360 y me soltó un “Ala, ahí tienes el GTA IV”… mi perdición… cómo se bollaban los coches justo donde les dabas y con la intensidad justa, el realismo gráfico y sonoro, esos edificios de Liberty City calcados de Nueva York… impresionante.

Muy a mi pesar apagamos la consola y volvemos a la FNAC. Allí me encuentro a otro amigo mio, Peluca, dando vueltas tras sus clases buscando discos de música. Mientras Txema hace su entrevista, nosotros los jugamos al GTA sin contemplaciones, sin dejar que los niñatillos de 14 ó 15 años puedan probarlo (soy cruel, pero en ese momento estaba justificado ¿no?).
Don Marín termina su exitosa entrevista y a mi me entra la neura de “necesito el GTA en mi casa YA!”… mal vamos… hago cuentas, planeo hipotecas y hablamos con dependientes, “me llevo una PlayStation 3, me la llevo… me la llevo… me la llevo!!!”. Al rato Ebra sale por la puerta grande del FNAC con una PlayStation 3 con el pack del GTA IV y una hipoteca a tres meses bajo el brazo.
Si en España hay crisis y la gente se da bocados por viviendas de VPO de 50 metros cuadrados a bajo precio, yo me hipoteco a tres meses por una PlayStation 3 con una nómina de poco más de 110€ mensuales (la PS3 costaba 150€/mes sin intereses). Pero, ¿y lo contento que estoy yo con mi precioso aparatito presidiendo mi gran escritorio? ¿y lo felices que han sido mis amigos cada vez que yo me llevaba la PS3 a su casa un fin de semana?
Adios gimnasio, adios viaje a Madrid y Barcelona, hola esclavitud financiera… pero soy feliz xD.
Bueno, al menos lo soy mientras me divierta con el GTA… que me he pasado el modo historia ya (en 28 horas y pico de juego, descontinuadas, repartidas en dos semanas) y me estoy empezando a aburrir… si es que las chorradas del San Andreas como el gimnasio, las autopistas interminables entre ciudades, los pueblecitos y las rutas de campo se echan de menos…
PD: Gracias a Txema por su asesoramiento financiero improvisado.
PD2: He probado el mando de la Xbox 360 en la PS3 y, obviamente, no funciona (pero ya he satisfecho mi curiosidad xD).
PD3: Bonita cocina Txema.

