En China terremotos, en Corea hologramas y en Gambia decapitaciones

Así de cruda es la realidad, mientras en el país asiático por excelencia, China, la población sufre la devastación con los repetidos seísmos de fuerte intensidad viendo como los edificios importantes y oficiales del estado están intactos y su gente a salvo en grandes mansiones y evacuada en helicópteros, algo más hacia la derecha en el globo terráqueo, concretamente en Corea, están los de Microsoft dando mastodónticas conferencias holográficas, si, hologramas, el mismísimo Bill Gates se personó en forma de un gran holograma de más de cuatro metros de altura.

Ya es que ante tal desprecio por la vida humana no me salen palabras para quejarme, es que siento tal impotencia… que es como las fuerzas en física… la impotencia y la rabia se contraponen hasta que de alguna manera se anulan, me anulan, me dejan ya sin fuerzas. Es como… pffff… quiero y no puedo.

No soy partidario de la violencia, y muchísimo menos de las armas, pero me hierve de tal manera la sangre que mataría a los cuatro peces gordos chinos que están junto a su chimenea en su gran castillo vigilado, pero de nada serviría porque es como el ave Fénix, mueren y vuelven a revivir aunque sea en forma de una nueva generación de cabrones opulentos.

¿¿A caso los cinco mierdas que mueven el eje del Planeta Tierra con sus asquerosos montones de dinero no podrían tener un mínimo, un 0,00000000000000000000000000000000001% de humanidad y dedicar ese mismo porcentaje a las causas de verdad necesitadas??
pero entonces serían un 0,00000000000000000000000000000000001% menos ricos, lo cual es importante ya que están menos cerca de encabezar el artículo anual de los hombres más ricos del mundo.

Por si fuera poco, leo por otra parte que el gobernador de Gambia, Yahya Jammeh, ha condenado a todo habitante o visitante gay de su país a la decapitación, así de fácil. “Eres gay o lo pareces, jódete que te voy a cortar la cabeza por inmoral, impuro y pecador“, algo así piensa este pedazo de becerro humano que, encima de todo, gobierna un país. Además ha condenado a aquellos que los ayuden como los dueños de hoteles que atraigan turismo homosexual o bisexual. Hay que ser hijo de puta, cabrón mal nacido y un sin fin de mierdas más para tener tantisisisisisisímo desprecio por la vida. Encima se respalda en la religión… manda huevos.

En fin, estoy asta los puñeteros cojones ya de esta gentuza de poca monta, pero es lo que nos queda, aguantar, tragar y tener en algún rincón de nuestro ser un poco de esperanza para que nuestra descendencia viva en un mundo un poquito mejor.

Pero, ¿sabéis qué es lo peor? que me siento yo también un mierda porque estoy aquí blogueando sin poder hacer nada útil al respecto. La pasividad da asco.

Dejar un comentario