Eliminar kernels antiguos en Ubuntu, hagámos limpieza
La razón por la que hay tantas actualizaciones es porque la mayoría de los programas que hayamos instalado en un sistema linux utilizan el gestor del sistema para sus propios updates, de manera que no debemos actualizar manualmente las aplicaciones o tener un Updater por cada programa que usemos (como pasa en Windows), está todo centralizado.
Otra ventaja son las actualizaciones de kernel. Al sustituir el núcleo, el corazón, del sistema añadimos soporte para nuevo hardware de forma nativa, se reparan bugs y se consigue un sistema en general más estable. El problema es que estas actualizaciones se comen el espacio del disco bastante rápido, ya que el paquete de descarga está entre 20 y 40 megabytes, y una vez instalado supera los 100 megas.
Podemos realizar una limpieza de kernels antiguos para liberar espacio, pero tenemos que tener en cuenta de que una vez suprimidos, si la última versión instalada falla… la llevamos clara. Por eso, antes de desinstalar nada debemos estar seguros de que la versión que vamos a dejar funciona correctamente.
A mi, personalmente, la semana pasada me ocurrió que instalé un nuevo kernel para Ubuntu (2.6.24-19.21), al principio todo bien, pero sin saber por qué a veces se colgaba el sistema teniendo que reiniciar el portátil por la fuerza bruta. Por suerte, la comunidad linux se mueve rápido y hoy mismo se ha lanzado la versión 2.6.24-19.34, que de momento parece que ha solucionado mis problemas.
Una vez estemos seguros de que deseamos hacer nuestra pequeña limpieza lo primero que debemos hacer es mostrar la lista de kernels que poseemos, para ello usamos el comando } P { margin-bottom: 0.21cm } –>sudo dpkg -l | grep linux-image. Se nos mostrará una lista como la siguiente:
Tras localizar cuál es exactamente el que deseamos fulminar, lo hacemos purgándolo como si de un paquete cualquiera se tratase, con el comando sudo apt-get purge donde sustitulle al nombre completo del que queremos elminar, por ejemplo linux-image-2.6.24-16-generic.
Se nos avisa del espacio en disco que se va a liberar y se elimina normalmente. Tras reiniciar observamos que el menú de arranque de GRUB ha sido modificado, por lo que si tenemos alguna partición Windows, o nuestro propio menú personalizado, debemos retocarlo de nuevo.
Por ejemplo, para agregar la detección de una primera partición Windows añadiríamos lo siguiente al final del archivo /boot/grub/menu.lst
title Windows XP
root (hd0,0)
makeactive
chainloader +1
Y listo, tenemos nuestro sistema limpito y funcionando correctamente.






