Voy a demostrar cómo la inmensa mayoría de la gente siempre cuida al máximo sus intereses, arroyando a los que se pongan por delante si hace falta y sin mirarse el ombligo para no ver sus errores. Vamos a ponernos en situación:
Son las 15.20 de hoy, estoy en el autobús de vuelta del trabajo, como es hora punta está lleno de gente cansada y malhumorada, el chaparrón que acababa de caer no ayudaba a que la situación fuera distinta. Cuando el autobús pasa el Hospital Virgen del Rocío debe torcer una calle a la derecha para incorporarse a la Avenida de la Palmera.
Bien, había un atasco del copón ya que los cazurros conductores se quedan en una intersección parados aunque saben de sobra que van a entorpecer porque el semáforo de delante está en rojo y el que regula el tráfico que cruza la intersección se va a poner en verde.
Volvemos al autobús, estoy sentado en la penúltima fila en el lado de la ventana, esquina posterior izquierda del autocar. No mucha gente sabe que el sistema de dirección de este tipo de transporte está pensado para hacer más fácil la labor de maniobrar y más para un autobús de linea, así que cuando el conductor gira el volante todas las ruedas responden, incluso las traseras ya que ayudan así a doblar esquinas fácilmente en las calles. En ese momento el autobús de línea estaba justo en la esquina de una intersección, exactamente en la de la Avenida Manuel Siurot con la Calle Marqués Luca de Tena, y estaba rodeado de coches atrapados en el atasco. El tráfico de la Calle Marqués Luca de Tena avanza, de manera que el conductor intenta girar, ¿cuál es el problema? los coches atascados en Manuel Siurot, al girar las ruedas traseras del bus la parte posterior se desplaza hacia la izquierda cuando se gira a la derecha, por lo que al coche que estaba a la izquierda se le vino el autocar encima.
El coche era propiedad de una joven abogada, un BMW Serie 1 nuevo que quedó con la puerta derecha, el retrovisor y el guardabarros delantero totalmente abollado. La joven toca el claxon y advierte al conductor que le ha abollado el coche de lo que ha sucedido, este no presta atención y sigue su trayecto hasta llegar a la parada del Estadio Manuel Ruiz de Lopera donde el pequeño compacto se coloca frente al voluminoso transporte para cortarle el paso.
En ese momento la gente, sobre todo una mujer mayor y un hombre de unos cuarenta-y-tantos años sentados en la parte trasera del autobús empiezan a vociferar pintando de puta para arriba a la pobre víctima del automóvil alemán: “vamos a llegar tarde por culpa de esta pija de mierda“, “viene de abogada chulita creyéndose más que nadie“, “por culpa de esta hija de puta voy a llegar a las 5 a almorzar“, cosas así se escucharon una y otra vez durante el tiempo que los implicados en el accidente tardaron en rellenar el parte del seguro.
A mi me hierve la sangre cuando la gente habla sin saber insultando a otros que no tienen culpa de nada. Según los dos energúmenos la muchacha había intentado adelantar al autobús ilegalmente para pasar antes que él, pero la realidad es que el autobús estaba en el carril de la derecha para girar hacia ese lado y ella en el de la izquierda para seguir hacia delante, cosa perfectamente legal en una vía con 4 carriles, 2 para cada sentido. Según los dos prendas la víctima tenía la culpa por estar ahí, y como yo les dije, si no está ahí ¿dónde está? ¿coge el coche con sus manitas y se lo guarda en el bolsillo antes de que el autobús gire? ¿se mete en el sentido contrario para dejar espacio al autobús? ¿o disolvemos el atasco como por arte de magia para que no pase nada?
Cuando se estaban arreglando los papeles del seguro llegó el marido de la afectada, y subió al autobús buscando un pasajero que le sirviera de testigo, preguntó si alguien había visto algo, y todo el mundo se calló la boca, solo algunos dijeron “no, no hemos visto nada, solo se ha escuchado el golpe”, pero una de las voces que pronuncia eso añade “no hemos visto nada pero tu mujer tiene la culpa porque iba hablando por el móvil”… dos cosas: primero, si no has visto nada ¿cómo coño sabes que iba hablando por el móvil? ¿intuición sobrenatural o es que tienes la capacidad cerebral de capturar ondas electromagnéticas de un teléfono?… segundo, ¿qué tiene que ver que fuera hablando por el móvil con que un autobús se le haya echado encima? es cierto que no se puede hablar por teléfono mientras se conduce y que la joven posiblemente pierda el juicio por esa falta grave, pero de ahí a que los móviles atraigan magnéticamente los traseros de los autobuses de línea…
Obviamente el marido se fue con cara de “sois unos putos mentirosos“, pero al irse nuestra pareja criticona ponen a parir a su madre sin que él tenga nada que ver, a la gente le gusta darle a la lengua y no es para saborear ChupaChups.
Llegó un momento en el que no pude más y me puse a defender lo que había pasado ya que yo lo había visto todo en primer plano mejor que nadie (excepto que la conductora del BMW claro), salieron a su defensa con el argumento del móvil, pero les dije que el teléfono no tenía la culpa de que el autobús girara del eje trasero y se les acabaron los argumentos por unos segundos, callaron y se quedaron pensativos, tras lo cual saltaron con exactamente lo mismo que habían dicho hace 30 segundos “es que no se puede hablar por el móvil“, perfecta defensa, preséntala a un tribunal verás dónde te manda.
Una de las testigos del accidente fue a aclarar la disputa y regresó con cotilleos, parece ser que la afectada argumentó que no estaba hablando por el móvil, craso error ya que todos la vimos y hecho suficiente para que quienes ya suponéis continuaran con su griterío de injurias a ver quién decía la más ofensiva sin que la insultada se enterase, como niños de parvulario que dicen “tonta” a la profesora intentando que no lo escuche para no ser castigados.
Finalmente todo se soluciona, el conductor vuelve y pasa un papel para que los testigos que quieran anoten sus datos personales para asistir al juicio que habrá ya que el parte no ha sido amistoso. Me llamó mucho la atención, por decirlo de alguna manera suave, la
maldad que tenía en cuarentón, ya que dijo: “podría haber anotado la matrícula de la puta esa, que en mi trabajo puedo conseguir todos sus datos y se iba a enterar“, a lo que su nueva amiga le sigue con “eso eso, la hubiéramos llamado y nos hubieramos cagado en sus muertos por hacernos llegar tan tarde a casa“. Simplemente deprimente la actitud de dos personas supuestamente adultas.
Al fin llego a mi parada, me bajo del autobús pero no sin antes mirar a los dos prendas, ambos me devuelven la mirada con una cara de mala ostia tremenda como si su par de neuronas estuvieran escudriñando alguna extraña historia que me involucrara a mí también en el accidente por haber defendido a quien ellos se oponían, seguro que al final yo hice que el autobús girara, que el coche se acercara y que colisionaran, ¡seguro!
De lo que sí estoy seguro es que me criticaron cuando abandoné el transporte, pero yo salí con la cabeza bien alta pero no sin el remordimiento por no haberme ofrecido como testigo.
¿Qué? ¿no es suficiente historia como para demostrar que la gente (energúmenos) mira por sus intereses (almuerzo que llegaban tarde)? Primero hay que saber o razonar y después hablar.
PD: el de la foto si que tuvo la culpa al intentar adelantar a un tranvía en una intersección.