Los intermitentes son gratis

Intermitente

¡¡Sí, aunque parezca imposible, pero los intermitentes son totalmente gratuitos!! Debe haber personas que creen que se les cobra una tarifa por cada “clic-clic” que haga la lucecilla, como los SMS, o que piensan que el encendido de tres bombillas de baja intensidad repercute en el consumo de carburante. Pero sorprendentemente ¡se equivocan!

A otros les costará mucho trabajo encontrar el pulsador del intermitente, porque ¡tiene un acceso muy difícil que puede llegar a distraernos! Accionar esa palanca que se encuentra a escasos centímetros del volante requiere de una concentración y un esfuerzo que sólo se puede realizar de forma segura con el coche parado.

¿Dónde está el inconveniente de usar el intermitente tanto en carretera como en ciudad? Si es gratis y es fácil de usar… ¿Cuál es el problema? ¡¡Ojalá multasen a todo el que no los usa!!

Intentan joder Internet

Veo en el informativo de una cadena de televisión como las sociedades de derechos de autor festejan la aprobación de la ley Hadopi en Francia, esa ley que corta el acceso a Internet del usuario al tercer aviso de ser considerado “pirata”, sin dejar de cobrarle la cuota de abonado durante varios meses.

Hace mucho tiempo que no escribo en el blog por diversas causas, pero al conocer la noticia sentí tal escalofrío que, aunque no pueda decir nada nuevo o importante, tengo la necesidad de comentarlo.

Me da pánico oír que dicha ley ha sido aprobada, ¿hasta dónde vamos a llegar? ¡Compartir contenidos por P2P te condena a no usar Internet por varios meses y a pagar una multa (esos meses que debes permanecer abonado sin disfrutarlo)! ¿Controlan todo lo que se transfiere? ¡Porque mucha de esas cosas son totalmente legítimas! Yo mismo he compartido por P2P un álbum de fotos de un viaje que realicé con mis amigos porque era la forma más cómoda de que todos pudieran obtenerlo a la vez, ¿por eso ya soy pirata informático? ¿No soy yo el propietario de los derechos de autor de dicho contenido? ¡A mi ningún grupo de estirados me paga nada por ser el propietario de contenidos que han sido descargados por Internet, sea quien sea el destinatario!

En España las operadoras se han mostrado firmemente en contra de dicha propuesta ya que, obviamente, eso significaría la baja instantánea de muchos de sus abonados. ¿Para qué estoy pagando la super-tarifa ultra-hyper-mega-rápida de chorrocientos megas de velocidad de tal compañía si lo único que voy a poder usar es Youtube a medias (ya que todos los contenidos con derechos se están eliminando), Messenger, Twitter, Tuenti y dos chorradas más? Me plantearía seriamente el adquirir un modem HSPA, con una tarjetita de alguna compañía LowCost como Simyo, que ofrecen navegación ilimitada por dos duros. Total, si paso de X gigas me bajan la velocidad, y esos X gigas será difícil de alcanzar ya que usar Transmission será igual que suicidarse en la red.

Este “golpe” se une a la mala sensación que hay en Internet tras la condena a los administradores de The Pirate Bay, condena totalmente injusta y realizada por un juez que pertenece a una organización lucrativa en pro de los derechos de autor. La página sigue funcionando correctamente pero la sentencia ha provocado que otros buscares de torrents cierren esperando “mejores tiempos” o comiencen a filtrar los supuestos contenidos ilegales, como hace Mininova.

Mal asunto, parece que el poder de los ladrones llega de sobra a la política y la sed de dinero siempre perjudicará a aquellos que menos tengan. A joderse toca.

Arturo Pérez-Reverte: Los Amos del Mundo

Los Amos del Mundo / Arturo Pérez-Reverte

(Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en ‘El Semanal’ el 15 de noviembre de 1998, y que ahora, diez años después, parece una visión de Nostradamus) .


Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management , y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden. No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo.

Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados. Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja. Y de pronto resulta que no.

De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida. Eso es lo que viene, me temo.

Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

En China terremotos, en Corea hologramas y en Gambia decapitaciones

Así de cruda es la realidad, mientras en el país asiático por excelencia, China, la población sufre la devastación con los repetidos seísmos de fuerte intensidad viendo como los edificios importantes y oficiales del estado están intactos y su gente a salvo en grandes mansiones y evacuada en helicópteros, algo más hacia la derecha en el globo terráqueo, concretamente en Corea, están los de Microsoft dando mastodónticas conferencias holográficas, si, hologramas, el mismísimo Bill Gates se personó en forma de un gran holograma de más de cuatro metros de altura.

Ya es que ante tal desprecio por la vida humana no me salen palabras para quejarme, es que siento tal impotencia… que es como las fuerzas en física… la impotencia y la rabia se contraponen hasta que de alguna manera se anulan, me anulan, me dejan ya sin fuerzas. Es como… pffff… quiero y no puedo.

No soy partidario de la violencia, y muchísimo menos de las armas, pero me hierve de tal manera la sangre que mataría a los cuatro peces gordos chinos que están junto a su chimenea en su gran castillo vigilado, pero de nada serviría porque es como el ave Fénix, mueren y vuelven a revivir aunque sea en forma de una nueva generación de cabrones opulentos.

¿¿A caso los cinco mierdas que mueven el eje del Planeta Tierra con sus asquerosos montones de dinero no podrían tener un mínimo, un 0,00000000000000000000000000000000001% de humanidad y dedicar ese mismo porcentaje a las causas de verdad necesitadas??
pero entonces serían un 0,00000000000000000000000000000000001% menos ricos, lo cual es importante ya que están menos cerca de encabezar el artículo anual de los hombres más ricos del mundo.

Por si fuera poco, leo por otra parte que el gobernador de Gambia, Yahya Jammeh, ha condenado a todo habitante o visitante gay de su país a la decapitación, así de fácil. “Eres gay o lo pareces, jódete que te voy a cortar la cabeza por inmoral, impuro y pecador“, algo así piensa este pedazo de becerro humano que, encima de todo, gobierna un país. Además ha condenado a aquellos que los ayuden como los dueños de hoteles que atraigan turismo homosexual o bisexual. Hay que ser hijo de puta, cabrón mal nacido y un sin fin de mierdas más para tener tantisisisisisisímo desprecio por la vida. Encima se respalda en la religión… manda huevos.

En fin, estoy asta los puñeteros cojones ya de esta gentuza de poca monta, pero es lo que nos queda, aguantar, tragar y tener en algún rincón de nuestro ser un poco de esperanza para que nuestra descendencia viva en un mundo un poquito mejor.

Pero, ¿sabéis qué es lo peor? que me siento yo también un mierda porque estoy aquí blogueando sin poder hacer nada útil al respecto. La pasividad da asco.

Tolerancia: NO || Respeto: SI

Manda huevos (hablando malamente y pronto) que aún haya gente de mente cerrada, retrógrada y encima que tenga el poder de pronunciarse públicamente a las masas desde un medio de comunicación tan poderoso como es Internet y el fenómeno del Blogging.

¿Por qué esto ahora? Simplemente porque he leído una entrada en un blog al que ESTABA suscrito que me ha tocado la moral (por no decir otra cosa relacionada con mis órganos genitales). Se trata de un blog que se define a sí mismo como ‘humor, curiosidades, utilidades y más‘ (no pienso vincular el blog, lo que faltaba es que encima le diera más visitas), cuyo humor se lo han colocado donde las avispas, bajo mi manera de verlo, con su precioso post sobre “Homosexuales en el fútbol”.

Todo comienza con una ristra de fotos (y algún que otro fotomontaje) de futbolistas en situaciones comprometidas y un inocente comentario del editor del post que reza “al ver estas fotos me da cosa“, suficiente para que la semilla germine y el habitual grupo de machotes se emocione. Prácticamente todos los comentarios que se han dejado en el escrito pueden clasificarse claramente de homófobos ya que o dicen cosas como “que dejen sus preferencias sexuales fuera del campo” o utilizar el término homosexual o gay en forma de insulto.

Por si fuera poco alguno tiene la cara dura de decir que no es homófobo para después soltar alguna que otra perlita discriminatoria como “nos están invadiendo“, ¿pero quién coño se creen que son? ¿invadiendo qué? ¿es tuyo el campo de fútbol? ¿a caso no hay jugadores profesionales gays y hacen su trabajo como cualquier otro? En los cambios todos se saludan con un beso, una palmadita, un cachete o una caricia en la nuca ¿por eso ya son gays y deben dejar sus cosas fuera del terreno de juego?

¿Cuándo coño aprenderá esta sociedad a vivir con gente distinta? Si en el mismo blog se hubieran publicado fotos similares pero de jugadoras femeninas de volley playa ¿a que nadie se habría quejado? Todos los machitos estarían babeando como cerdos.

Respecto al título de esta entrada, creo que queda claro. No queremos que la gente tolere los colectivos homosexuales o bisexuales, ¡ni que fueran terroristas! Queremos RESPETO e igualdad. No como el PP y su amada iglesia, que pretenden quitar el tema de educación frente a la homosexualidad de la nueva asignatura para institutos y colegios de “Educación a la ciudadanía”.

¡Basta ya hombre!