BMW Hydrogen 7, no sólo no contamina, limpia el aire


Como amante empedernido del medio ambiente sigo activamente las noticias sobre nuevas tecnologías verdes, el desarrollo de nuevas fuentes de energía y promuevo en mi grupo de amigos y en mi blog la adopción de hábitos respetuosos con el planeta como puede ser el reciclaje.

Por contrapartida también soy un loco del motor, adoro los cacharros de cuatro ruedas que te hacen volar sobre el asfalto. Como a todos los de mi estilo, se me cae la baba viendo fotos del último modelo Aston Martin o Lamborghini, se me ponen los vellos de punta al escuchar rugir un Porsche 911 Turbo y tengo una pequeña colección de coches a escala (weno… más bien de la colección sólo tengo el primer modelo, los demás ya llegarán…).

Por todo esto tengo un pequeño conflicto de intereses, por ejemplo, me encanta conducir, pero a veces me llama la atención mi conciencia y me digo a mí mismo que podría haber llegado al mismo sitio con el transporte público. Ya que, por mucha conducción eficiente que realice, siempre se contaminará menos cogiendo uno de los autobuses a gas natural de Sevilla.


Por lo menos tengo la esperanza de que en años (más bien décadas) podremos conducir coches verdaderamente ecológicos, y no esos que llaman Eco2 o Econetic. Hablo del BMW Hydrogen 7, un modelo del buque insignia de la marca alemana que ha modificado su motor V12 de 6 litros y 260 cv para que se olvide de la gasolina y trabaje con hidrógeno líquido. Es una edición limitada a un reducido número de unidades y cuyo precio se eleva a una suculenta suma, por lo que el usuario de a pie no podrá catarlo ni de cerca.

La última versión del Hydrogen 7 consume menos, tiene mayor autonomía, aunque poco comparable con los modelos a combustibles fósiles (un máximo de 250 km con el depósito de hidrógeno lleno), apenas emite 0,03 gramos de CO2 por cada kilómetro recorrido (frente a los 120 gramos de los llamados ecológicos por los fabricantes) y, por si fuera poco, tiene la capacidad de limpiar el aire que le rodea, es decir, el aire que expulsa por su tubo de escape es más limpio que el que toma de la atmósfera ya que en la combustión del hidrógeno se toman partículas contaminantes del aire.


Es la alternativa perfecta desde mi punto de vista, ya que es seguro, no contamina y es viable a 100%. Está claro que es cara en estos momentos, pero como toda nueva tecnología hace falta que las multinacionales se les acabe el chollo que tienen con la tecnología actual para que inviertan en el hidrógeno como nuevo negocio.

Me encantaría incarle el diente a uno de estos modelos, elegantes, potentes y ecológicos de verdad… y cuando salga la versión con turboalimentación con más de 700 cv de potencia… buff…

Por lo menos lentamente se va acercando el momento de decirle adios a los combustibles fósiles. Ya es hora…

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